Retrato

Biografía

De su infancia y formación en Galicia

Nace en Ponteareas el 11 de julio de 1880. Es el 4º de los once hijos del matrimonio de Manuel Soutullo Valenzuela ( natural Ponteareas) y de Carolina Otero de Parga (natural de Redondela). Su infancia transcurre entre Redondela, donde sus padres viven y Ponteareas, donde se encuentra la familia paterna.
Desde muy pequeño es iniciado en la música por su padre, director de la banda de Redondela,. Con la ayuda de uno de sus hermanos mayores, Daniel, aprende precozmente las notas del pentagrama.
A la par que su padre le ayuda en su formación Segundo Fernández Cid, director de la banda de Ponteareas. Más tarde, estudia música en la Escuela de Artes y Oficios de Vigo
Siendo adolescente marcha para Tuy en donde estará de músico de número de la Banda Municipal. Dirige el orfeón de Tuy, a cuyo frente gana el primer premio de un certamen de orfeones, frente a otros directores adultos , y una rondalla en donde algunas de sus primeras composiciones.
En 1896 ingresa como cornetín solista en el Regimiento de Infantería Murcia nº 37 de la ciudad de Vigo, donde el maestro Cetina, director de la misma, se hace cargo de su formación musical, impartiéndole clases de armonía.
Después de licenciarse permanecerá una corta temporada vinculado a la Banda de Porriño.

Completando sus estudios

Entre 1900 y 1906 completa sus estudios en el Conservatorio de Madrid, armonía con Fontanilla y composición con Fernández Grajal.
La primera mujer de Reveriano fue con la pianista viguesa Juana Meis, de cuya relación nacerá en 1903 Manuel Francisco, el hijo mayor de Soutullo. Pero pocos meses después del nacimiento de su hijo morirá Juana de una enfermedad pulmonar. El 3 de julio de 1906 le es concedido el premio extraordinario de Composición por unanimidad. Las obras que Reveriano Soutullo presentó fueron la ópera La corte del rey Don Rodrigo en plena orgía( preludio, coro de la bacanal, terceto, concertante, cuarteto y coro final) con letra de Capdepont y el motete con orquesta ( coro doble a ocho voces y sólo de tenor) Tota pulcra est María.

A su vuelta a Galicia, solicita una subvención del Ayuntamiento de Vigo para ampliar estudios en el extranjero, la cual le es concedida el 23 de agosto de 1906.
En octubre de ese mismo año estrena en el Tamberlick de Vigo su primera zarzuela El regreso, obra muy aplaudida y elogiada por la crítica gallega. Antes de marcharse a su primer viaje de formación, en enero de 1907 , como despedida en el Rosalía de Castro de Vigo, se interpretan dos piezas del compositor, una de aires gallegos, Veira d´o mar , otra Gloria al arte, para tenor y coro, y se estrena la zarzuela El tío Lucas, siendo coautor de la música el compositor gallego Lorenzo Andreu Cristóbal.
Poco antes de su debut en Madrid, el 6 de agosto de 1907, se estrena el Himno a Vigo, con letra de Pío Cuiñas por la Banda Municipal de Música de Vigo y la colaboración de distintos orfeones vigueses. Es uno de los regalos del maestro Soutullo a la ciudad de Vigo por el apoyo recibido.

Primer estreno en la Villa

El 28 de septiembre de 1907 estrena su primera zarzuela en Madrid, una bufonada cómica lírica, realizada en colaboración Andreu Don Simón Págalo Todo. Desde este primer estreno se destaca en las críticas sus riqueza melódica, su excelente inspiración y las soberbias instrumentaciones de alguno de sus números.
En abril de 1908 emprende su segundo viaje documentado al extranjero. De él se conserva un diario de viajes, en donde nos cuenta algunos de los pormenores del mismo.
Ese verano, en el estreno la barcarola La tarde en el mar, pieza obligatoria del concurso de orfeones de “La Oliva”, reune en Vigo al compositor Fernández Grajal, a Valentín Zubiaurri, presidente de la Academia de San Fernando de Madrid y al maestro Bretón, manifestándose la estima que ya entonces se tenía del maestro Soutullo.
Su trabajo de composición es alternado durante algunos años con el realizados para la Editorial Alier, de la que se dice que llegó a ser jefe de publicaciones. Se conservan distintos arreglos e instrumentaciones de algunas de las operetas que triunfaban en Europa en ese tiempo.
En 1910 Soutullo, Villanueva y Alier suscriben un contrato de colaboración por el que las obras de banda serán editadas en Galicia y el resto por Alier en Madrid. Se crea la sociedad mercantil Soutullo - Villanueva. Tres años más tarde Soutullo cede sus derechos a Villanueva, abandonando la sociedad.

La Paloma del Barrio Las colaboraciones con Andreu Se extiende entre 1907 y 1911. La siega y La serenata del pueblo se estrenan en 1909. En 1911 La paloma del barrio, sainete lírico , supuso la primera cima en la carrera del compositor gallego. La obra fue todo un éxito, resaltándose la estupenda técnica e instrumentación. En este mismo año de 1911 se estrena en el Teatro Real la Suite Vigo, recibiendo grandes elogios de la crítica madrileña. En el verano de 1914, se estrena en la Habana la zarzuela gallega Los zuecos de la Maripepa de los maestros Soutullo, Fortes y Nan de Allariz. Obra de la que se tienen pocas referencias por encontrarse extraviada. A finales de ese año estrena el sainete lírico El cofrade Matías. en donde las críticas destacaron, entre otros número un intermedio de factura irreprochable y en el que hay un alarde de conocimientos orquestales. Amores de Aldea La colaboraciones con Luna. Amores de Aldea. De su periodo de colaboración con Luna, del que se hace también reflejo su correspondencia ( 1914), sabemos que ayudó a la realización de varias de las obras de éste compositor. Según el escritor Diego San José, cuñado del compositor, sería colaborador directo en dos zarzuelas, El Aduar y El niño judío, siendo de esta última el autor de la famosa “Canción española”. San José a propósito de las colaboraciones de Soutullo dirá: “ Como era expertísimo instrumentista, los maestros ya consagrados ( Vives, Lleó, Luna entre los principales) cuando el tiempo les apremiaba le confiaban números de sus obras, y Soutullo; solía hacer en un par de noches lo que a ello llevables semanas enteras.” De esta colaboración con Luna surge el estreno de la zarzuela Amores de Aldea, alquilado por Luna en ese momento. Música escrita, según San José y otras críticas, casi íntegramente por Soutullo, a quien Luna apoya con su nombre . Fernández Núñez dirá:”sencillamente admirable”, el joven compositor, ya muy aplaudido, sabe amalgamar los procedimientos técnicos con la fresca y sana inspiración. Ese mismo año Amores de Aldea es estrenada en el teatro Tamberlik de Vigo y en Barcelona. Cruzando el charco se representa en Buenos Aires. La guitarra del amor En 1915 colabora con otros maestros Vives, Bretón, Giménez, Bru, Villa, Calleja y Luna en la realización de La guitarra del amor, estrenada en el teatro e la Zarzuela, y cuyos beneficios irán al Montepío de la Asociación de Maestros compositores. Victoria San Emeterio, aparece en la vida de Soutullo en este año de 1916. Más tarde formará con ella una nueva familia de cuya unión nacerán Carmen, Mª Victoria, Reveriano, Jose Luis y Mª Rosa. En 1917 estrena el juguete cómico La giraldina y el sainete lírico Don Juanito y su escudero. De la primera de ellas dirá la crítica que es una muestra de los conocimientos orquestales de Soutullo y se nos presenta como melodista de delicada factura y gran inspiración. En la segunda se nos habla de un intermedio de solo de delicioso cornetín. La Giraldina, caricatura De La pitusilla, estrenada en el Novedades en 1919, en colaboración con Barba, se comenta que Soutullo es uno de los pocos compositores que sabe armonizar su talento con la modestia de los libros que en ocasiones se le entregan. Ese mismo año, en el estreno de La Garduña, obra realizada en colaboración con Monterde, se comentará que Soutullo es uno de nuestros mejores compositores líricos, cuando tenga la suerte de dar con un buen libro. El tándem Soutullo y Vert Guitarras y bandurrias. Arch. Fundación El escritor Diego San José presentó a los compositores. El valenciano Juan Vert, diez años más joven que Soutullo, de una formación sólida, no había estrenado hasta el momento más que dos zarzuela, Las vírgenes pagana y El Versalles madrileño. Ambos llegaron a escribir más de treinta títulos en común. Juan Vert Carbonell A partir del estreno de El capricho de una reina (1919), en el que se resalta la instrumentación feliz y de bellísimo timbre, con música alegre, picaresca y juguetona. Cascada de obras producidas en colaboración. Justicia y ladrones, de música perfecta, que adaptada a otro libro hubiera tenido un éxito sin regateos. Después vienen los estrenos de Las aventuras de Colón y Guitarras y bandurrias . Esta última obra les proporcionó un gran éxito. A ella siguen La caída de la tarde, La misma cara, Los hombrecitos, Las perversas, La guillotina, La venus de Chamberí, La chica del sereno y El regalo de boda. Emcarna la Misterio A la muerte de Lleó son los encargados de terminar una obra del maestro, La piscina de Buda. En el año de 1923, éxito de La conquista del mundo. Dos meses después, el 18 enero de 1924 se estrenará en Madrid La leyenda del beso, ya anteriormente estrenada con éxito en Valencia. La obra, con libro de Paso Díaz, Reoyo y Silva Aramburu, comenta la prensa madrileña, ha sido escuchada con mucho entusiasmo, rayano en el delirio en muchos momentos Tan rica es la melodía que los músicos hacen en ella un verdadero alarde de técnica, quebrándola para no dormirse en las frases hasta hacer un enlace de lo que pudiéramos llamar líneas melódicas que van el la orquesta, suben al cantante y en todo momento satisfacen al oído, sin dejar el él el empalago por el que empezaba a deslizarse nuestra lírica, dirá la prensa. Los números cómicos de melodías retozonas y picarescas expresan sutilmente ese espíritu zumbón profundamente arraigado en nosotros. El preludio y el intermedio bastarían para colocar a los compositores en primera fila, si no lo estuvieran ya. éxito clamoroso, definitivo, en todos los escenarios donde fue representada. El asombro de Gracia A este éxito siguen en 1925 La casita del guarda y el sainete Encarna la Misterio, con libro de Calonche y Luque. Se dirá que Soutullo y Vert se apuntaron el mejor tanto de su vida artística. Para Chispero la música es excesiva para un sainete lírico. Seguirán Primitivo y la Gregoria o el amor en la prehistoria y Así se pierden los hombres. La leyenda del beso El 26 de enero de 1927 se estrenará La del Soto del Parral, único caso de la historia zarzuelística en donde la obra se puso en Madrid simultáneamente en tres teatros a la vez. Con libro de Luis Fernández de Sevilla y Anselmo Carreño La partitura vigorosa, recia, de una fuerte envergadura orquestal, con justa ponderación sonora, de melodía fresca, graciosa, llena de colorido. Triunfo en toda la línea de dos excelentes músicos, que desde anoche, si ya no lo estuvieran en el sentir de los inteligentes, serán calificados para siempre entre nuestros primeros compositores de zarzuela. La del Soto del Parral A El asombro de Gracia, meses más tarde, el 28 de marzo de 1928 será estrenada El último romántico, con letra de Tellaeche , otro de los grandes triunfos de Soutullo y Vert. La partitura, generosa de inspiración posee un buen equilibrio entre la elegancia melódica y lo popular, con la galanura de una orquestación riquísima rara vez encontrada y que aumenta el atractivo de las melodías. En esta obra se refuerza en crédito la personalidad de ambos . como músicos de extensa cultura. Pocos meses después se cierra el teatro Apolo, la meca del género lírico, en donde Soutullo y Vert han conseguido sus mejores éxito. Las maravillosas. Arch. Funadación Soutullo Ambos autores siguen componiendo juntos, y al lado de sus zarzuelas harán incursiones fructíferas, en un género de ellas, la revista. La primera de ellas, en enero de 1929 , Las Maravillosas es estrenada en el Price. Es el año del estreno del Pasodoble Puenteareas, dedicado a su tierra, en correspondencia al cariñoso y multitudinario homenaje que en ella se le ofrece, y del que se hace eco no sólo la prensa gallega sino la madrileña. Portada part. Pasodoble Puenteareas Es también el año de otra zarzuela grande, La Virgen de Bronce, con libro de Paso Díaz y Peña, la obra es estrenada en Valencia. Los autores de La del Soto del Parral, dirá la crítica, con esta obra se han superado. once magníficos números que ratifican su nombre de grandes e inspirados compositores. En 1930 se estrenarán dos nuevas revistas, La bellezas del Mundo y Las pantorrillas. De la primera de ellas se dirá que es la aclimatación al suelo español de la modernísima revista europea. La inspiración de una copiosa partitura que no desmiente la maestría de Soutullo y Vert, campea y triunfa. En ocasiones conmueve con sólo la sencillez de una melodía. Números de moderna factura, que contrastan con otros en los que la técnica más depurada se une a la inspiración. Un accidente automovilístico de Soutullo en Galicia, en donde sufre heridas graves en la cabeza, en la pierna izquierda y en la costilla. Poco a poco se irá reponiendo. Meses después un duro golpe. Marcha de Honor El 16 de febrero de 1931 muere su compañero, Juan Vert. Soutullo da los últimos toques a una de sus grandes obras maestras, Marcha de Honor. Por la compañía Romeu-Soutullo, en el teatro Maravillas se estrena esta zarzuela con libro de Blanco y Lapena. Para el crítico de ABC, el estreno fue un éxito loco y merecido. Ovaciones que estallan, llamadas extemporáneas a escena. Con ser tan grande el éxito de “La del Soto del Parral”, añade el citado La Virgen de Bronce crítico, tal vez, “Marcha de Honor” sea su mejor producción. La obra fue estrenada poco después en Barcelona. Las circunstancias sociales que rodean su estreno hace que la obra no tenga el éxito de público esperado por la calidad de la misma. En 1932, el año último de la vida de Soutullo, se estrena en el teatro Fuencarral de Madrid la zarzuela ya nombrada La Virgen de Bronce. Se dirá en prensa que, el intermedio sinfónico, pieza de altos vuelos, se basta y se sobra para ennoblecer la partitura. Un último estreno en vida del autor, Quinto piso letra C, fantasía sainetesca. Después de la grave dolencia que le tuvo alejado al maestro Soutullo la última temporada de la escena, ha unido su arte, en plena madurez, con la lozana juventud del maestro Tena. El resultado son seis números alegres, inspirados, fáciles, llenos de madrileñismo a la manera de Chueca. Hacía seis meses había sufrido una congestión pulmonar grave de la que estaba reponiéndose, cuando le sorprendió una congestión al oído derecho. Fue operado por el Dr. Tapia. El 25 de octubre de 1932. Tres días después, el 28 de octubre por la mañana, el compositor fallece. Multitudinario entierro donde se da cita el mundo lírico, a más de familia y amigos. Distintos conciertos de homenaje se suceden en toda Galicia. Las obras póstumas La rosa de Flandes Una zarzuela de aires gallegos se encuentra entre las partituras del compositor. Ya la prensa había hablado de ella. Se trata de La maja serrana, con libro de Mori y Calonge. El maestro Baudot , amigo fraternal y condiscípulo , ha empezado a ordenar los diferentes números de la partitura, que al decir de los que la conocen, es uno de los mayores aciertos de los malogrados autores Soutullo y Vert. Son varios los empresarios de Madrid y Barcelona que han solicitado el honor de estrenar “La maja serrana”. Algunos de ellos se ofrece a formar compañía con sólo este objeto. Según informes,”La maja serrana” se estrenará en Madrid. El estreno no llega y la partitura se extravía. La prensa hace referencia a otra zarzuela de Soutullo, Rias Baixas, obra a la que se le pierde la pista, y en la que colabora el poeta gallego Jesús González Muñoz.. Mejor suerte tendrán La rosa de Flandes y Luces de Verbena. En enero de 1933 se producirá el estreno de la primera de ellas, con libro de Manuel de Góngora y Tellaeche, y con la colaboración musical de Estela. Luces de Verbena verá la luz en mayo de 1935, obra terminada por los maestros Baudot y Moreno Torroba. Las composiciones de Soutullo para Banda Es una de las facetas de la obra Soutullo, que desarrolló durante los primeros años de su vida de compositor, 1900 - 1915. él mismo, con su fino humor gallego, decía que era un “gran bandido” porque había compuesto más de doscientas obras para banda, señal de la importancia que daba a este género de composiciones a las que dedicó muchas de sus horas de trabajo. En un primer análisis de estas composiciones, enseguida se pone de relieve que sus composiciones para banda tienen, al igual que otra serie de obras realizadas en este primer periodo, un gran valor pedagógico, y que adaptan a las necesidades de las agrupaciones de banda de su época. El cariño de Soutullo a la música de banda está inscrito, indudablemente, dentro de su biografía. No hay que olvidar que en el origen de la formación de Soutullo está dentro de las agrupaciones de banda, y que fue de la mano de su padre Manuel Soutullo, director por aquel entonces de la Banda de Redondela, de quien recibió sus primeras lecciones de música, formándose también con el director de la Banda de Ponteareas, Segundo Fernández Cid, y más tarde de adolescente en Vigo con el maestro Cetina, director de la banda del regimiento de infantería Murcia 37. También se cree que estuvo vinculado con el director de la Banda de Porriño, el maestro Giráldez, al que le dedicó una de sus composiciones. Dianas, marchas, pasodobles, jotas, serenatas, muñeiras, y otros aires musicales fueron compuestos para banda. Entre las obras gallegas para banda de este periodo se conocen la muñeira “As mozas do Couto”, los pasodobles Redondela, Vigo, Brisas del Tea, la mazurca Cantó Rosalía, la marcha fúnebre Juanita, y otros títulos como Días de Labranza, En las Islas Cíes, Montes, Loor a Vigo y Río Miño. Algunas obras para banda fueron interpretadas en la presentación de la Fundación Reveriano Soutullo Otero, realizada en el otoño del 2002 en el Auditorio de Santiago de Compostela. Allí se pudo escuchar la marcha Pasional, el vals Ondulando, la jota Baturrica , la diana La Anunciación de la Jota y la balada y zambra nómada de Escenas árabes. En diciembre del mismo año, en la presentación de la Fundación en Madrid en el Auditorio del Centro Cultural de la Villa, se tocó por la Orquesta Sinfónica de Saxos de Redondela, las serenatas Hermance y Granada, y Escenas árabes ( zambra y balada nómada), con trascripción y orquestación de José Pérez Arias. La primera de las serenatas nombradas, Hermance fue compuesta en 1910. De la segunda Granada, no se conoce la fecha exacta (1907-11). En ambas, obras de singular belleza y gran lirismo, el verbo soutulliano se hace evidente, y reflejan ya la gran inspiración de Soutullo. A la par de la inspiración, el hacer de Soutullo es el producto de un trabajo intenso, y que durante estos años, en los que el salir adelante era una necesidad, al trabajo propio con sus obras se sumaba el realizado con las editoriales Alier, Soutullo Villanueva y Villanueva e hijo, para otros compositores, transcribiendo y orquestando diversas obras para banda. Así se conoce los arreglos y orquestacionesn de Soutullo de obras de los maestros españoles Quislant, Losada, Bretón Matheu, Lleó y Luna. A la par realizó arreglos y trascripciones de autores extranjeros, Lehar, Gilbert, Leo Fall, Eysler y Straus. También fue numerosa sus obras para banda en colaboración con el maestro Lorenzo Andreu Cristóbal ( con el que también colaboró estrechamente en varias zarzuelas de sus primeros años en Madrid) , desde la ya mencionada jota La Baturrica, la mazurca “Me engañarás, la marcha fúnebre Lamentación, la diana Alerta o Añoranzas. Un número de colaboraciones que no se puede precisar por la falta de localización de muchas de las partituras de Soutullo para banda. Un número importante de sus obras para banda las firmó con el seudónimo de L.Rals. Entre ella tenemos la marcha fúnebre Pasional, la rumba cubana El guarapo, la marcha de procesión Monserrat, la mazurca para salón Nieve, el vals Ondulando y la jota La zagala. El segundo seudónimo conocido que utilizó Soutullo en sus obras para banda fue el de L. Durán. Bajo esta firma aparece la marcha fúnebre La devoción de la Cruz y Tango de la zarzuela Elixir de amor. No hay que olvidar las transcripciones de muchas de sus zarzuelas para este tipo de agrupaciones. A sus emblemáticas zarzuelas de La leyenda el beso y La del Soto de Parral, en los archivos de la Banda Sinfónica de Vigo ( inventario realizado en 1957) figuraban las siguientes obras: una selección de El capricho de una reina, la serenata de El regalo de boda, el intermedio de La Virgen de Bronce, una selección de Amores de Aldea, el vals de La siega, una selección y mazurca de El último romántico, el chotis de La Conquista del mundo y, el dúo cómico y fox de Encarna la Misterio. El pasodoble Puenteareas Estrenado el 20 de octubre de 1929 en Ponteareas, a raíz del homenaje que en ella se le tributó, canta las bellezas las bellezas de su tierra. Las radiantes alboradas de la Picaraña y los ocasos augustos de la Moscadeira; el melódico discurrir del Tea; la gámula efusión de la romería de San bBnito y de las folladas de Santa Lucía y de San Blas, tienen sinfónica alusión en la temática de esta inspiradísima obra soutullana. Obra maestra dentro de su género, es analizada por el Maestro Rogelio Groba. En ella se observan los planteamientos estéticos del compositor, el cual presenta concomitancias con los compositores de cuño romántico, verista y nacionalista. El material melódico, afirma Groba, es propio y popular. En la primera sección está presente la célula generatriz de la Alborada de P. Veiga. La segunda sección se estructura sobre una follada folklórica lúchense. Hay una perfecta simbiosis entre el melos folklórico y propio que dan como resultado una fluidez discursiva y varia consiguiéndose plenamente una gran amplitud melódica, a la que hay que añadir la sublimación alcanzada esencialmente por el desarrollo de la follada ternaria en ritmo binario. Siguiendo con el análisis de R. Groba, si el factor discursivo presenta logros sintácticos insuperables, lo más hondo, esencial, particular y hasta polarizante de esta obra está en la actitud solemne que el verbo soutullano ha sabido imprimirle y que halla cabal expresión en la fluidez melódica, en el color armónico, y particularmente, en la orquestación, arte en el que Soutullo alcanza cimas insólitas. La introducción está confiada a los solemnes trombones, apoyados por la persuasión; la intervención de la madera se realiza en contornos con aromas de nuestra gaita; el juego de alturas con los grupos instrumentales característicos de la Banda, salpicados por robustos fuertes en tutti a lo clásico, desembocando en el dulce, cálido y lírico trío para luego dar paso a una preparación que nos anuncia el apoteósico y solemne climax del tutti final. La composición, nos dice el músico y compositor Xaime Estévez constituye un verdadero pasodoble gallego, fundiéndose los giros melódicos de las alboradas y de los alalás, de enorme riqueza melódica, rítmica y acústica. Xosé Luis Represas afirmará que Soutullo inaguró una nueva forma de componer pasodobles, creó un pasodoble con “Denominación de Origen”, Galicia.